lunes, 14 de enero de 2013

EL LORO







 
Un ladrón entra en una casa una noche...
 
 
 
Enciende su linterna y mira alrededor, buscando cosas de valor que llevarse.
 
De pronto, una voz desde la oscuridad le dice:

-Jesús sabe que tú estás aquí.

El ladrón casi se muere del susto al escuchar la voz. Apaga su linterna y queda paralizado del miedo.
 
Espera un rato y no oye nada más. Sacude la cabeza y continúa.
 
Cuando está cogiendo el televisor vuelve a escuchar claramente la voz que le dice:
 
-Jesús te está mirando.

Completamente aterrorizado, el ladrón mueve la luz de su linterna buscando el origen de la voz. Finalmente, en la esquina de la habitación, puede ver a un lorito.
 
 
 
-¿Fuiste tú el que habló?
-Sí -le contesta el lorito-. Solo estoy tratando de avisarte de que ÉL te está mirando.
 
El ladrón, relajado, le dice:

-¿Así que me estás avisando, eh?, y... ¿quién coño eres tú?...
-Moisés -contesta el pájaro.

-¿Moisés? -se ríe el ladrón-. ¿Qué clase de gilipollas le puede poner por nombre Moisés a un puto loro?

-El mismo gilipollas que le puso "Jesús" al Rottweiler que está detrás de ti.
 
 
 
 
 
 
¡ Jesús... Cómetelo!, gritó el loro